En la guía de liderazgo infantil, se tienen en cuenta 5 condiciones básicas para que la participación tenga lugar y sea legítima. La participación infantil y juvenil implica reconocer, por parte de los adultos, a niñas, niños, adolescentes y jóvenes como sujetos de derechos y que sus opiniones y formas de expresión se escuchen, se respeten y sean tenidas en cuenta en todo aquello que afecta sus vidas.